PUERTAS GIRATORIAS

LAS PUERTAS GIRATORIAS
En los antiguos juzgados de la plaza del Pilar unapuerta con dos hojas de hierro acristaladas y con rejas,recordaba a demandantes y demandados, denunciantes y denunciados, que el camino para acceder a la ley puede sertan rígido como transparente. Ante las puertas que dan acceso a la ley, y como en un relato de Kafka, hay un guardián tan duro como la forja y traslúcido como el cristal. En los nuevos Juzgados de instrucción de la avenida de Ranillas, en la Expo, las puertas giratoriascomplementan el mensaje y nos recuerdan que la ley puede hacernos entrar para acogernos o expulsarnos. Las puertas dan vueltas sobre el eje gravitatorio de la verdad y la mentira, la justicia y la injusticia. Un mismo eje de fuerzas contrapuestas que se anulan pero avanzanLas ruletas de cristal que hacen de puerta son más propias de un hotel a las afueras con toallas de rizo americano,tarritos de gel y canales de pago que de un juzgado. Juzgar y ser juzgado entre la vanguardia hotelera de materiales modernos, inconsistentes y fríos tiene sentido cuando para la política la modernización de la justicia pasa por convertir los pasillos en una terminal aeroportuaria (al uso ibérico, o sea, sin aviones) y no dotarla nunca de medios humanos. Un aeropuerto que solo activa los protocolos internacionales de seguridad aérea cuando declara Agapito Iglesias quien pasa el arco de seguridad tiene que dejarleal de la puerta el neceser y lcolonia, por si vuela el edificio con el cortaúñas y lo arrasa como La Romareda en día de partido.
Aragón es una tierra costumbrista que a veces se deshilacha a base de repetirse, un canfranero que choca contra los pirineos, gira y vuelve, como aquellos trenes infantiles por los que asoma su desproporcionada cabezaun maquinista de goma que se dan la vuelta al chocar contra el rodapié. Por eso los hechos de nueva noticia tienen tan buena acogida, y el caso PLAZA, ese del que algunos dicen que no hay que hablar mucho porque se desprestigia a la plataforma, como si el asesinato de Prim desprestigiara al empedrado de la calle del Turco, tiene mucho de novedoso en tanto en cuanto, hasta la fecha,Aragón había sido una tierra limpia sin corruptelas de envergadura. Así, lescandalosamente novedoso es además anormal, un cuerpo extraño en tejido sanoNos faltaba un andamio para una presunta trama de presuntos, y si bien es cierto que hubiera sido conveniente ahorrarsela novedad, los hechos enjuiciados nos sincronizan un poco con el territorio penitenciario nacional. Como aquella docena de bandoleros que asaltaban en el Monrepós y queno querían que nos descontextualizáramos con el sigloXVI.
Cuando las ansias de poder calzan plataformas y desmesuras al final se convierten en un andamio. Del andamio PLAZA llegó a colgarse un cuadro de Goya de diez millones de euros, vanidades, estrategias y prepotencia, mucha prepotencia. El poder era omnívoro y parecía indestructible, tanto que se intentó fusionar todo yde la fusión político social nació la confusión, tanta que el Real Zaragoza era una consejería del Gobierno de Aragón y el Gobierno de Aragón una maqueta a Gran Scala. Laotra maqueta, la de PLAZA, con sus farolas negras, suspodados árboles y sus frondosos sobrecostes era ya una premonición y una metáfora. No se puede poner el grito en el cielo porque las contratistas certificaran una videovigilancia que no pusieron y por la que presuntamente cobraron tres millones trescientos mil euroscuando parece evidente que sabían que el peligro no estaba ni en la nocturnidad de las calles sin bordillo ni en las farolas sin hilos de cobre.
Como esta semana el Gobierno de Aragón haanunciado una Ley de Transparencia (ya tenemos ordenanza municipal y Ley estatal), y ayer fue el día de la felicidad, entrada ya la primavera podemos decir quenuestra comunidad y sus instituciones no han creadoentramados corruptoni han protegido prácticas sucias,que las conductas son individualizablesque las propias Cortes de Aragón han creado una comisión de investigación con el apoyo decidido del PSOE de Lambán,a quien la cosa le puede venir bien para romper lazos con el pasado, y que llegados a este punto primaveral confiamos en que los tribunales de justicia dictarán unaverdad judicial, que es la que al final cuentaLos aragoneses podremos seguir confiando en nuestras instituciones y en que nuestra tierra es de gente honestaaunque está en la condición humana que sigan girando las puertas de los juzgados con o sin la energía del destello de los flashes.
Víctor M. Serrano Entío. Abogado.    
Víctor M. Serrano Entío
Sobre Víctor M. Serrano Entío (190 Articles)
Abogado y Blogger desde enero de 2012.