Feliz 2013 y Próspero 2014: Gobierno de España

FELIZ 2013 Y PROSPERO 2014: GOBIERNO DE ESPAÑA
Sabiendo todos como sabemos que el año que entra más que entrar se nos va a introducir, y que en términos económicos las cifras microeconómicas y el empleo van a empeorar, al Gobierno Rajoy le quedan por lo pronto doce meses de navegación en aguas turbulentas. Los ciudadanos empiezan a querer sentir que la austeridad era el camino y que su situación individual y familiar mejora, y por mucho que la macroeconomía pueda empezar en 2013 a darle la razón a buena parte de las medidas adoptadas por el Gobierno, los grandes datos, sin creación de empleo y con una sostenida pérdida de poder adquisitivo, no servirán por sí solos para atemperar los ánimos y sostener la acrisolada paciencia del ciudadano español. 
Así, y consciente la izquierda de que el fracaso de la economía en 2013 puede regalarle unas elecciones en 2014, el manejo de la política que haga el Gobierno y cómo maneje el Presidente del Gobierno su mano izquierda pueden resultar fundamentales en un año tan crucial como peligroso en lo político, con graves síntomas de descreimiento político ciudadano y desconfianza en sus instituciones. Hasta la fecha si en algo ha fallado el Gobierno más que una escopeta de feria es en la política. Alguna de sus decisiones más políticas, tales como la reforma del CGPJ, por ejemplo han sido torpes y han estado mal encaminadas. Otras, resultando interesantes e incluso positivas, tales como una reforma educativa necesaria a la vista de todos los datos mundiales y que pretende que en España todo el mundo sepa castellano con cierta fluidez -lo que no ocurre hoy-, han estado mal gestionadas y se han utilizado los tiempos más impertinentes e inoportunos. En definitiva, pocas, muy pocas o ninguna han sido las decisiones políticas de este Gobierno cuya oportunidad, bondad o mera necesidad se hayan explicado con un mínimo de solidez desde cualquier punto de vista de estándar de calidad política. No me refiero sólo a la comunicación, tan ineficaz por abandono y desidia, sino a que esa comunicacion tan nula es síntoma de la gestión política en sí misma. El Gobierno gestiona y gobierna, pero no hace política. Ese esquema, cercano aunque no idéntico a la tecnocracia que Merkel pretende imponer para toda Europa, no es un modelo para España. Tal vez democracias menos ideologizadas que la nuestra puedan sostenerse sólo desde la base de la gestión eficaz, pero en tiempos convulsos en España eso por sí mismo no basta, no se si por suerte o por desgracia. 
El Gobierno tiene sobre la mesa la mayor crisis económica de la Historia en términos de caída desde las alturas, pero no sólo. Tiene retos políticos de primer orden: El PSOE, inoportuno, plantea ahora el debate de la transición a una España Federal, Cataluña lanza un órdago independentista sin precedentes, con el Gobierno Vasco en stand by a la espera de lo que ocurra, las Instituciones del Estado se están quedando obsoletas y desfasadas por excesivamente voluminosas, quedan por gestionar los tiempos para la desaparición definitiva de ETA, la separación de poderes se hace más necesaria que nunca, paralizada la obra pública queda por gestionar una red de infraestructuras más eficaz, y todo ello únicamente a modo de ejemplo y sin entrar a detallar los mil y un problemas derivados de la gestión de la crisis económica, y que fundamentalmente van a afectar a las relaciones del Estado con la Comunidades Autónomas en dos materias fundamentales, sanidad y educación, y con dos segmentos de población fundamentales para la formación de una opinión publica: funcionarios y jubilados. 
Los retos por lo tanto no sólo están en estabilizar unas cifras macroeconómicas que parece que empiezan a otorgar alguna razón a Mariano Rajoy en la gestión de su primer año pero que en última instancia van a depender al menos tanto de Europa como del Gobierno sino en empezar a hacer política en unos tiempos en los que sólo la mesura, templanza, mano derecha (o izquierda, depende) y acierto podrán prolongar la paciencia, fortaleza y templanza de una sociedad española castigada por la crisis y su medicina, y que tras meses de amargos tragos de desagradables jarabes ansía que llegue a término si no la lejana curación definitiva sí al menos una leve mejoría. No es cinematográfico titular que en 2013 Mariano se la juega. 
Víctor M. Serrano Entío.  
Víctor M. Serrano Entío
Sobre Víctor M. Serrano Entío (190 Articles)
Abogado y Blogger desde enero de 2012.