ESPERANDO A GODOT

ESPERANDO A GODOT
           
            Elena Valenciano, esa estratega, ha anunciado que su partido va a presentar en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley para que el Gobierno denuncie “inmediatamente” los acuerdos de España con la Santa Sede. La actual dirección del PSOE está algo pasada, y cuando no se encuentra a sí misma, o sea, día sí día también, recurre al trasnochado fetiche ideológico de sacudirle al clero. Están en capilla y hasta que les llegue el bautismo siguen con la penitencia. Ni la eucaristía con la confirmación de Susana Díaz pone un mínimo de orden sacerdotal. Como no consta aún matrimonio, cada vez que los socialistas hacen un acto de partido, más que boda parece unción de enfermos. El PSOE es el partido socialista con más votantes y afiliados católicos de Europa, pese a las obsesiones laicistas de los años de Zapatero, ese escritor; obsesiones que al parecer perduran más que el propio Zapatero. Elena Valenciano, que abandonó Derecho para no acabar Ciencias políticas, olvidó matricularse en Sociología para percibir que no hay en la calle mucho clamor popular por el grave problema de “la libertad religiosa “. Es más, sabíamos de esos problemas en Arabia Saudí e Irán, pero en Villanueva y Almansa no constaban.
            Cuando Rubalcaba se sentaba en el Consejo de Ministros olvidó decirle al Presidente que denunciara el Concordato con la Santa Sede y que los funerales de Estado mejor sin curas. El laicismo que pregonaba el Presidente Rodríguez Zapatero era difuso y nos alineó en su Alianza de Civilizaciones con Yemen, Afganistán, Arabia Saudí, Irán, Pakistán y otros estados que no son precisamente iconos del laicismo y de la libertad religiosa. Pérez Rubalcaba ha recuperado felizmente la memoria en la oposición, como aquella prima de Gila que en el paritorio, durante el quinto parto, cayó en la cuenta de no haberse casado todavía. En los 34 años de concordato con el Vaticano el mayor acto de exaltación político-religiosa lo ha protagonizado el PSOE subiendo a los altares a Susana Díaz. Su evangelización es tan forzada que no queda más remedio que concluir que tiene algo de artificio. La exageración de las virtudes pueden llevar al esperpento. El PSOE peregrina hacia el “susanismo” como recitando aquella copla navarra de exaltación a San Fermín: “San Fermín de Pamplona/nuestro Santo Patrón/confesor, obispo y mártir/virgen y madre de Dios”.
            La necesaria regeneración y fortaleza de los socialistas no llegará mientras ellos mismos perciban que la memoria colectiva les obliga aún a tener que dar explicaciones por los últimos años de Zapatero. El ex presidente, ese dilema humano, hasta ha escrito un libro en el que nos cuanta que no vio la crisis porque Solbes no se la puso en un PowerPoint ni le hizo un croquis. Libro que adjunta carta oficial recibida en su condición de Presidente, remitida por Trichet, presidente del Banco Central Europeo, y que a tenor de su contenido ‘sensible’ para la seguridad económica del país se emitió clasificada como estrictamente ‘confidencial’. Debería haber algún artículo de algún texto legal para impedir que Sonsoles la tuviera en el cajón de la mesilla junto a las gafas de ver de cerca.
            El PSOE nacional es la casa de los líos. Lastra a las Federaciones en las que las cosas se hacen razonablemente bien, como en Aragón con Javier Lambán, político cercano a sus bases y hombre elegante y prudente. No habrá orden en Ferraz hasta que no surja un nuevo líder. Un líder sin ataduras con el pasado, con pocos años en la responsabilidad pública y con una nueva manera de hacer las cosas. Y sobretodo un líder que sepa rodearse de políticos valiosos y de peso, con y sin experiencia, pero con currículo. Hasta que llegue, el partido naufraga entre la tinta de Zapatero y la de Solbes, tinta con el único pigmento de la autojustificación. Buscan la redención de su alma y el perdón de los pecados. Y mientras el pasado pretende expiar su culpa sin contar los verdaderos pecados al confesor, el presente sufre la penitencia. Con el lío no hay quien se entere de que Susana Díaz es una mujer de inteligencia natural, que sabe mandar y achicar espacios políticos, pero la Presidenta de Andalucía encarna a esos políticos sin currículo académico ni profesional, como muchos de aquellos que alcanzaron la cima de la gobernación en los años de Zapatero y colapsaron al país. Se quedará en Andalucía. La buena noticia para los socialistas es que 2.014 les traerá un líder. Si aciertan, se habrá cumplido la penitencia y asistirán en primera fila a los funerales de Estado. En el PSOE hay gente muy valiosa, con currículun público y privado, joven y con una formación política sólida, como Eva Sáenz, Secretaria de Organización del PSOE en Aragón. Acierten.
            Víctor M. Serrano Entío. Abogado.
Víctor M. Serrano Entío
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